“No hace mucho tiempo escribí unas cuartetas sobre un pescador imaginario y real”.

Así comienza la presentación, escrita en 1974 por Enrique Estrázulas, para su obra ‘Pepe Corvina’.

En esa «nota del autor» nos cuenta cómo aquellos versos iniciales se hicieron luego canción en la voz y música de Numa Moraes, después se convirtieron en relato y finalmente en «una novela, una elegía de mediano aliento» que alcanzaría un enorme y justificado éxito.

 

¿Un pescador “imaginario y real”? ¿En qué proporción de realidad y de imaginación? ¿Echó verdaderamente las redes en nuestras costas un Pepe Mata del que tomó Estrázulas el nombre, los rasgos o ambas cosas para su personaje? Nunca lo quiso revelar públicamente el destacado poeta, narrador, dramaturgo y diplomático que se fue para siempre el pasado 8 de marzo.

Asombrosa coincidencia

Estrázulas vivió enraizado en nuestro vecino barrio de Punta Carretas y allí se sitúa el hábitat de su personaje, pero hay quienes aseguran que existe fundamento para afirmar que el nombre Pepe Corvina era de La Mondiola.

Los pescadores del barrio, escribe Juan Jorge Ravera, “constituían un grupo bien definido a quien todo el mundo conocía por sus nombres y además por sus apodos”.

Entre aquéllos que el historiador de ‘Pocitos de Pereyra p’abajo’ llegó a tratar estaban El Milanés, Pepín, El Petiso y… ¡Pepe Mata!, de nombre asombrosamente coincidente con el personaje de Estrázulas.

También Guillermo García Moyano, el otro gran memorialista de nuestro barrio, conoció a este Pepe Mata real.

¿Era Pepe Corvina el Pepe Mata mondiolero? Así lo creía y lo argumentó García Moyano en la prensa. Y Juan Jorge Ravera asegura que los ‘playeros’ de su época, gente que vivía sumergida y nunca había leído a Estrázulas ni los artículos de García Moyano, no albergaban ninguna duda cuando se les preguntaba: “Sí, Pepe Mata… le decían Pepe Corvina; le apodaban Corvina porque conocía mejor que nadie las costumbres de este animal, y por tal era respetado como el mejor pescador”.

Ravera menciona la buceta de Mata, ‘La Josefa’, que le arrebató el temporal de 1923, y recuerda con nitidez ‘La Apreciada’, que la sucedió y fondeaba en nuestra costa al menos hasta 1942.

Estuvo en los medios de comunicación la polémica acerca de si el personaje de novela era el mondiolense Pepe Mata que conocieron Ravera y García Moyano o, como defendía el periodista Yamandú Marichal, Estrázulas se basó en un guardavidas y pescador de Punta Carretas, apellidado Crucci. La cuestión la zanja María Estrázulas, hija del creador y seguidora de Vivir La Mondiola: «el pescador en el que se inspiró mi padre vivía, pescaba y transitaba por la Punta Brava o Carretas». Parecería, sin embargo, que al menos el nombre y el apodo surgieron de La Mondiola.
Coincidimos con María Estrázulas en que, en cualquier caso, «Pepe Corvina es de todos los uruguayos, de todos los rincones pintorescos del sur de Montevideo; del mar, cualquier mar que lo quiera adoptar, de cualquier parte del mundo».
Lo indiscutible es que nuestro barrio tiene memoria de redes y de lanchas recostadas en el frente de las viviendas. La amiga Irene Tost nos recuerda que incluso el actual Camino de Los Hormigueros se llamó durante un tiempo Calle de Los Pescadores, rindiéndoles merecido tributo.

Creadores de La Mondiola

Los trabajadores de la mar estuvieron entre los creadores de La Mondiola. Nos lo señalaba Oscar Olivetti al constatar que a finales del siglo XIX éste era un rincón de “laburantes, pescadores, lavanderas, nativos e inmigrantes arrancando el corazón de piedra en la cantera, junto a los almaceneros y bolicheros que surtían a todos ellos”.
Protagonistas directos del carácter marinero de la barriada, como Hugo Gonzales, ‘El Pescador’, guardaron muchos recuerdos y anécdotas de aquella época.
Pero no hace falta ir tan atrás en el tiempo. Antonio Sanchez Giraldez rememora que “allá por los 60, bajábamos a la playa a la altura de Buxareo, y me acuerdo de las lanchas que echaban la red, y ayudábamos a traerlas a tierra. Los pescadores elegían lo que iban a vender y nos dejaban las roncaderas. El pez que no se aprovechaba volvía al agua. A mi madre le encantaba la raya, la preparaba en caldereta ¡buenísima!”,
También Tato Decar Estrada, José Lucero y Juan José Artagaveytia evocan los años en que colaboraban a sacar las redes a la arena. Y Alicia Rizzi mantiene igualmente vivas en su mente aquellas imágenes de “Buxareo con las casitas de los pescadores, sus botes y redes en los jardines”.
Sirva esta nota como modesto homenaje a Enrique Estrázulas (1942-2016) y, a la vez, a los trabajadores de La Mondiola que como Pepe Mata salían cada jornada a arrancar esforzadamente de las aguas su salario cotidiano.
Fotos:
-Enrique Estrázulas
-Edición de ‘Pepe Corvina’ 40 años (2014)

-Pesca artesanal en nuestras costas