La singular historia de un padrón de La Mondiola que fue mansión episcopal donde sonaban cada año las gaitas escocesas del Caledonian Ball, el gran baile de gala de la comunidad anglicana y hoy, con el nombre “Olimpo,” es un edificio emblemático de la Rambla de Montevideo.
Fue en 1936 cuando el arquitecto Alberto Muñoz del Campo construyó para el empresario Jorge MacLean una vivienda en estilo Tudor en un lote de más de 2.800 metros cuadrados sobre la Rambla, con salida a las calles Echevarriarza y Marco Bruto, en la costa de nuestro barrio.
Junto con su esposa, mandaron traer desde Inglaterra todo el mobiliario de estilo para la decoración, muy buena platería y hasta un piano de cola de la acreditada marca Steinway. Esa casa ubicada en el 1519 de la Rambla República del Perú tenía también un enorme jardín en su parte posterior, en el cual se hacían brillantes fiestas en verano.
Pero veinticinco años después, en mayo de 1961, la vida de los MacLean había tomado otro rumbo y decidieron donar la casa con todo su alhajamiento a la Holy Trinity Church, con la condición de que fuese destinada a Duart House, residencia familiar del obispo de la Iglesia Anglicana en Montevideo, y bajo la estricta obligación de mantener todos sus objetos y colecciones artísticos. Y así fue durante los siguientes treinta años.
Allí se realizaba el tradicional Caledonian Ball, el suntuoso baile de gala anual de esta colectividad, que luego pasó a celebrarse en el Club de Golf. En los últimos años en que poseyó la mansión, la institución religiosa también alquilaba las dependencias para fiestas privadas.
Hasta que en 1990 vino desde Argentina un responsable de la Iglesia Anglicana que tomó la decisión de vender la propiedad, ya que se habían recibido ofertas de compra muy tentadoras.
-Foto: Banda de gaiteros abre el Caledonian Ball de Montevideo en 1980, publicada en la prensa de la época
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El proyecto desencadenó un pleito judicial con los herederos de los MacLean, por el cambio de destino del bien, pero finalmente se llegó a un acuerdo y ese mismo año 1990 se vendió la casa.
Con el dinero se construyó una vivienda más modesta para el Obispo y además se pudieron encarar numerosos proyectos aún en funcionamiento, como centros y programas de asistencia social en todo el país. Parte de su mobiliario fue adquirido para el desaparecido Hotel Belmont House de Carrasco.
Fue el arquitecto, constructor y político Walter Pintos Risso quien adquirió la propiedad, junto con la de al lado, que había sido la casa “Amphion” de Juana de Ibarbourou y luego Embajada del Reino de Bélgica. Tras su demolición, se levantaron allí los edificios gemelos “Olimpo” y “Amphion”, éste último manteniendo el nombre de la vivienda de Juana de América, mientras que la antigua mansión episcopal recibía el nombre del mítico hogar de los dioses griegos.
Constituyen un conjunto de los más singulares de la Rambla, con sus líneas curvas imitando las olas del mar.–
(Información de Historiadepocitos)

